lunes, 14 de febrero de 2011

pipas







Imagino que intentar escapar al tema del día habría sido casi necio por mi parte. Típico de la gente sin pareja a la que este día le molesta. Igual suena a tópico, pero la verdad es que el día de hoy me ha dado bastante igual. Incluso pretendía hablar un poco del elegido de Google para el doodle de hoy, el artista Robert Indiana, pero reconozco que su obra no me inspira demasiado, y me daba mucha pereza investigar algo que no me apetecía. No es que su obra no me guste, pero su estética Pop Art imagino que me llamaba mucho más la atención hace años, cuando pasé por la época que tantos tenemos en que pensamos que el Pop Art es lo mejor que se ha inventado en arte y en que podemos comprar uno tras otro varios posters de Warhol, ponerlos en nuestra habitación y sentirnos cuasimecenas.

Así que he optado por una de esas fotos-joya que guardo en mi carpeta preferida del ordenador a la espera de ser seleccionadas algún día. Se trata de la obra de Ai Weiwei para la Sala de Turbinas de la Tate Modern en Londres: alfombrar el suelo con cien millones de pipas de girasol hechas en porcelana.



Leí una vez en uno de mis blogs habituales que la felicidad está en sentarse en un banco a comer pipas con la persona a la que quieres :)



En esta obra el autor reflexiona sobre los conceptos de individualismo, producción con mano de obra intensiva y trabajo artesanal. Las pipas han sido todas pintadas a mano por 1.600 artesanos de la ciudad china de Jingdezhen, cada uno de los cuales ha decorado alrededor de 60.000 pipas. La enorme alfombra, de pipas realizadas durante dos años, cubre una superficie de mil metros cuadrados con diez centímetros de espesor.

Por lo general las obras "sensoriales" en las que el visitante no sólo observa sino que además experimenta con algún otro sentido de su cuerpo el arte me parecen mucho más interesantes que las que son sólo para deleite de la vista. En este caso, a los días de empezar la exhibición, la Tate decidió no permitir el paso del público por la misma, ya que, en sus palabras, "la entusiasta interacción de los visitantes con la obra ha levantado más polvo de lo esperado en la sala de las turbinas; la Tate ha sido advertida de que la inhalación durante un tiempo prolongado puede ser perjudicial para la salud, por lo que, de acuerdo con el artista, ha resuelto no permitir a los visitantes caminar a través de la instalación". Toda una pena, en mi opinión, ya que creo que ver la obra desde arriba o desde los bordes la hace perder mucho interés. Aún así, para los que queráis verlo en persona, estará hasta el dos de mayo de este año.



Generalmente cualquier forma de arte o de fiesta en la que se desperdicia comida me parece bastante poco moral. No lo digo en plan tópico, de verdad que cada año al ver imágenes de la famosa Tomatina, o de otras fiestas u obras de arte donde la comida pasa a ser arma/objeto decorativo/loquesea me suelo cabrear bastante.


En este caso me parece totalmente acertado el haber decidido recurrir a réplicas de estos objetos. El hecho de ser artesanas y todas diferentes entre sí me parece que es lo que le da el significado a la obra. Además fueron las pipas las que consiguieron que el pueblo chino sobreviviera a la pobreza y la falta de alimentos durante el gobierno de Mao.

La obra de Weiwei me gusta por su sencillez y fuerza. Imagino que muchos sabréis que fue el asesor artístico del Nido de Pájaro, el estadio del mundial de China construido en conjunto con Herzog y de Meuron. Más adelante le dedicaré otro post al resto de su obra.



Espero que las imágenes os parezcan tan sugerentes como a mi.

Aprovecho también para decir que si alguien tiene invitaciones para ARCO, aquí hay una persona totalmente agradecida en acoger una :)

Buenas noches :)